19.7.06

vigilantes con gorra y de los otros

creí que tenía que reemplazar a un compañero en el laburo y a las 8 de la matina estaba en el lugar donde creí que tenía que estar pero, no, no era hoy sino el miércoles que viene...
me voy entonces a leer el diario a un café porque me queda toda la mañana libre.
el salón del bar es enorme, un gran bar-parrilla en la esquina de avda de mayo y 9 de julio, luminoso, tranqui a esa hora, casi vacío, con ventanales del piso al techo por los que se ve el cielo despejadísimo y azul de hoy (aunque sin dudas, hubiera preferido estar en casa). a propósito, elijo una mesa bien alejada porque no quería joder con el humo de los cigarros que sabía que me iba a fumar. el mozo, por lo tanto, tuvo que caminar un poco para llegar adonde yo estaba y me pareció que había cierta mala onda cuando el pocillo y el plato hicieron un ruido seco al aterrizar sobre la mesa, pero pensé, somos yo y mi hipersensibilidad, no es nada.
medio oriente, superpoderes, el juicio al turco julián, el nuevo perfil de las amas de casa en la tele, una contratapa de fresán, kagel en bs as, y el suplemento de historia de la lit. arg. donde le toca a la literatura de las vanguardias XIX (¿XIX, bioy, silvina ocampo, imbert, cortazar, denevi, valenzuela?).
suficiente de lo diario.
busco al mozo con la mirada para pagarle e irme pero no mira para donde estoy ni a ganchos. varios intentos infructuosos de cruzarnos y hacerle el gesto de ¿me cobra?. al fin sucede, me ve y como desesperada levanto el brazo entero casi hasta el techo. ok, pensé, ya viene.
error, no vino. acomodó las medialunas en el mostrador, repasó las bandejas que refulgían de tanto trapo, atendió otras mesas pero ni señales de acercarse hacia la mía.
me levanto, agarro mis cosas y me dirijo a él con una cara mezcla de boluda y de gatita
- ¿no me quiere cobrar el café?
- es que usted se fue muy lejos
- la mesa estaba libre y me senté ahí pára no incomodar con el humo
- a partir del año que viene no se va a poder fumar en ningún lugar público

salí sin decir una palabra porque era demasiado temprano para otro tipo de desenlace y porque el pobre estúpido, en realidad, me dió lástima, pero me pregunto por qué el maltrato al pedo. se me ocurren muchas respuestas pero ninguna me convence del todo.
sweet home buenos aires.

post post: me dice el mozo al oído: el XIX de las vanguardias no se refiere al siglo