19.7.06

el altar popular a los pibes de cromañón no es sólo un recordatorio de las víctimas al que es difícil visitar sin llorar -con todas esas fotos de sus caras tan nuevas, con esas zapatillas colgando de los cables o apiladas en una montaña, con mensajes escritos a mano tipo "mi amor, hoy cumplirías 19 años, tu mamá".
el altar está enclavado en plena bme mitre llegando a la plaza once -antes, un hervidero-, cancela una arteria que fue vital antes del incendio, se convierte en una obstrucción que impide la circulación, en una interrupción permanente y forzosa del habitual fluir ciudadano (si la ciudad fuera realmente un cuerpo, ya tendría señales de una gangrena, pero nuestro cuerpo social hace tiempo que es finado).

habría que fotografiar el altar desde el aire para abarcar su real dimensión simbólica.