31.3.06

filosofía en el 86 x autopista
o
de la cabeza a los pies


transitar una autopista sobre ruedas siempre me hace sentir superpoderosa y ayer descubrí por qué.
no es la velocidad, como suponía cada vez que me ponía a pensar sobre el asunto, sino el hecho de acceder sin permiso a una panorámica de las terrazas: hay un halo de indefensión que las ronda, una especie de descuido que las humaniza -fierros viejos, maderas, membrana asfáltica para emparchar el deterioro, perros y gatos durmiendo al sol ajenos por completo al revoltijo, latas, plantas cuasi olvidadas que sobreviven porque natura es grossa, en fin, la única parte del sagrado habitat ciudadano en la que se interrumpe el sacrosanto territorio de lo privado y, quizas por eso, sin esfuerzos apunta al cielo. una imagen que a través de unos pocos y casi secretos signos aéreos permite ver lo que nadie tiene intenciones de mostrar.
desde una perspectiva casi opuesta, algo parecido sucede con los zapatos cuando sus dueños no tienen sus pies adentro: permanecen habitados aún en ausencia, su molde vacío reproduce con milimétrica precisión pasos y pesos, inclinaciones y desvíos, subidas y bajadas, carencias, puntos de apoyo, toda una vida.

p.d: la última reflexión no funca si hablamos de zapatillas de lona.