10.9.05

cómo olvidarla

la mañana del 11 de septiembre, cuando cayeron las torres, yo estaba absolutamente en otro mundo, en el mejor de los mundos, cogiendo a full, en un polvo tan caliente y desesperado que se nos rompió el forro. yo amaba a ese hombre y hubiera adorado tener un hijo suyo pero el deseo fue muy unilateral y nunca llegó a concretarse. hasta que me vino la regla ese mes, mis fantasías no tuvieron límites. imaginaba que podíamos haber concebido a una persona en el mismísimo momento en que miles morían y la imagen que venía a mi mente era la de una burbuja límpida,transparente e indestructible emergiendo del humo y las cenizas. por supuesto tuve un atraso y para ese momento pensaba que si los musulmanes a través de sus servicios de inteligencia llegaban a enterarse, iban a querer secuestrar al niño una vez nacido para transformarlo en un líder de masas.
nothing happened.