
Porque también es verdad que los textos de las religiosas de la época colonial fueron citados, consultados y hasta, se podría decir, colonizados por la jerarquía dominante que los utilizaba para mantener un mundo en que los sueños de igualdad y justicia se posponían hasta más allá de los umbrales de la muerte. Al releer vemos que los escritos de muchas monjas ofrecen una perspectiva más igualitaria sobre el mundo y el más allá que el de los hombres. Reescribían,por ejemplo, la historia de Adán y Eva para que la culpa cayera o sobre él o sobre los dos.
Arenal y Schlau, El convento colonial mejicano como recinto intelectual


