PERLAS
de El barroco y el neobarroco, Severo Sarduy en "América Latina y su literatura", Siglo XXI.
Lo barroco estaba destinado desde su nacimiento a la ambigüedad, a la difusión semántica. Fue la gruesa perla irregular -en español barrueco o berrueco, en portugués barroco-, la roca, lo nudoso, la densidad aglutinada de la piedra -barrueco o berrueco-, quizás la excrecencia, el quiste, lo que prolifera, al mismo tiempo libre y lítico, tumoral, verrugoso.
El espacio barroco es el de la superabundancia y el desperdicio.
La constatación del fracaso no implica la modificación del proyecto, sino al contrario, la repetición del suplemento: esta repetición obsesiva de una cosa inútil (puesto que no tiene acceso a la entidad ideal de la obra)es lo que determina al barroco en tanto que juego, en oposición a la obra clásica en tanto que trabajo.
Juego, pérdida, desperdicio y placer, es decir, el erotismo en tanto que actividad que es siempre puramente lúdica, que no es más que una parodia de la función de reproducción, una transgresión de lo útil, del diálogo "natural" de los cuerpos.
Todo sentido es trayecto.
de El barroco y el neobarroco, Severo Sarduy en "América Latina y su literatura", Siglo XXI.
Lo barroco estaba destinado desde su nacimiento a la ambigüedad, a la difusión semántica. Fue la gruesa perla irregular -en español barrueco o berrueco, en portugués barroco-, la roca, lo nudoso, la densidad aglutinada de la piedra -barrueco o berrueco-, quizás la excrecencia, el quiste, lo que prolifera, al mismo tiempo libre y lítico, tumoral, verrugoso.
El espacio barroco es el de la superabundancia y el desperdicio.
La constatación del fracaso no implica la modificación del proyecto, sino al contrario, la repetición del suplemento: esta repetición obsesiva de una cosa inútil (puesto que no tiene acceso a la entidad ideal de la obra)es lo que determina al barroco en tanto que juego, en oposición a la obra clásica en tanto que trabajo.
Juego, pérdida, desperdicio y placer, es decir, el erotismo en tanto que actividad que es siempre puramente lúdica, que no es más que una parodia de la función de reproducción, una transgresión de lo útil, del diálogo "natural" de los cuerpos.
Todo sentido es trayecto.


