17.6.05

hay tres floreros repletos en el living de casa.
floreros improvisados con frascos y botellas de boca ancha para las flores que como una frontera ingenua separan la postal gris gris gris que se ve por la ventana y el interior amarillo limón.
pensaba que el calor de la estufa iba a hacer que los pimpollos se abrieran enseguida y las que estaban espléndidas murieran en un día, pero no.
entre ellas hay algunas fresias que invaden el ambiente con su aguijón perfumado apenas perceptible pero innegable, como el poder del débil.