21.4.05

y mientras la mira le hace un niño de alma
michaux


hace un par de semanas, a mi madre le robaron su bolso pero por suerte no la lastimaron, es más, en el momento ni se dio cuenta. le hicieron una cama entre dos, nada muy ingenioso: estaba parada esperando que saliera su micro, el bolso en el suelo al lado de ella, un tipo le preguntó algo a cierta distancia lo que la obligó a acercase y el otro izó el bolsete del piso y se esfumó. cuando me enteré, lo único que me importó fue que mi viejita estuviera bien. asunto terminado. les salió mal porque sólo tenía 12 mangos, documentos, algo de ropa y ...fotos...muchas fotos...
tenía muchas porque justo en esa visita había agregado unas cuantas a las varias que lleva encima habitualmente. fotos hermosas porque eran nuestras, de mi hermanos, de mis sobrinos, de mi hija, mías, actuales y de otras épocas como algunas de los chicos cuando eran chiquitos o una de mi hermana bellísima a los 20.
cuando caí en la cuenta comencé a preguntarme dónde estarían esas fotografías y cualquier cosa que se me ocurría me llenaba de un sentimiento confuso que no podía justificar con la razón pero que tenía un efecto ineludible. una mezcla de tristeza y desasosiego me llevaba a imaginarlas tiradas en una zanja, en medio de un basural, en la mesita de luz de algún psicópata , moribundas esfumándose bajo la lluvia o, en el mejor de los casos, en manos de algún artista que las utilizara como fuente de inspiración o material para su obra -cosa que de ninguna manera atenuaba mi sentimiento ya que no pasarían de ser un juguete en la misma medida en que puede haberlo sido gulliver para los hijos de los gigantes en un principio. porque ¿quién quiere fotos de personas que no conoce y que han llegado a sus manos sin haberlas buscado ? ¿a quién podrían interesarle? pero... ¿y si a alguien le interesaron y las mira todas las noches? ¿quién? ¿para qué? ¿podría esa persona quedarse con algo de nuestras almas si quisiera?
ante semejante cuadro y la imposibilidad de que se me ocurriera algún posible destino para las fotos que funcionara como consuelo, de pronto, recordé a los indios, pude explicar lo inexplicable amparada en su creencia y sin dudarlo, les dí la razón.
recién entonces pude sacarme el asunto de la cabeza.