Pigué cría mariposas para fotografiarlas en todo su proceso.
Trae huevos de la casa de Analía y Hernán en Merlo, espera a que nazcan los gusanos, les da de comer hojas de una planta que se llama bandera española y cuando están bien gorditos, ellos solos se trepan y se cuelgan para formar los capullos. Ahí hay que esperar.
Hasta que una mañana al levantarse, encuentra cuatro pequeñas mariposas haciendo sus primeros ensayos aéreos en el living. Entonces, las atrapa sin dificultad -dice que son muy dóciles antes de aprender a volar y suelen posarse en su mano como si fuese una rama - las pone en un frasco y las alimenta con las hojas de la planta que deleitó al gusano.
Pigué se viste con calma aunque sabe que no hay tiempo que perder, se trata de mariposas, claro. Entonces, cámara en mano, completa la rutina: camina hasta el botánico, las despide en silencio y fotografía la suelta.
Trae huevos de la casa de Analía y Hernán en Merlo, espera a que nazcan los gusanos, les da de comer hojas de una planta que se llama bandera española y cuando están bien gorditos, ellos solos se trepan y se cuelgan para formar los capullos. Ahí hay que esperar.
Hasta que una mañana al levantarse, encuentra cuatro pequeñas mariposas haciendo sus primeros ensayos aéreos en el living. Entonces, las atrapa sin dificultad -dice que son muy dóciles antes de aprender a volar y suelen posarse en su mano como si fuese una rama - las pone en un frasco y las alimenta con las hojas de la planta que deleitó al gusano.
Pigué se viste con calma aunque sabe que no hay tiempo que perder, se trata de mariposas, claro. Entonces, cámara en mano, completa la rutina: camina hasta el botánico, las despide en silencio y fotografía la suelta.


