24.5.05

poema 5

Habíamos estudiado un silbido
para el más allá, una señal de reconocimiento.
Lo ensayo con la esperanza
de que todos estemos muertos sin saberlo.
Bajé, dándote el brazo, por lo menos un millón de escaleras,
y ahora que no estás hay un vacío en cada escalón.
Así y todo fue breve nuestro largo viaje.
El mío dura todavía. Ya no necesito
hacer combinaciones, reservas,
someterme a las trampas, a las humillaciones de quien cree
que la realidad es eso que se ve.
Bajé millones de escaleras dándote el brazo
no porque creyese que cuatro ojos pueden ver más.
Contigo las bajé porque sabía que de las nuestras
las únicas pupilas reales, pese a que estaban tan obnubiladas,
eran las tuyas.

Eugenio Montale, Xenia
Visión

¿Acaso fue en un marco de ilusión,
en el profundo espejo del deseo,
o fue divina y simplemente en vida
que yo te vi velar mi sueño la otra noche?

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
taciturno a mi lado apareciste
como un hongo gigante, muerto y vivo,
brotado en los rincones de la noche
húmedos de silencio,
y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas a mí supremamente,
como a la copa de cristal de un lago
sobre el mantel de fuego del desierto;
te inclinabas a mí, como un enfermo
de la vida a los opios infalibles
y a las vendas de piedra de la muerte;
te inclinabas a mí como el creyente
a la oblea de cielo de la hostia?
gota de nieve con sabor de estrellas
que alimenta los lirios de la carne,
chispa de Dios que estrella los espíritus.
Te inclinabas a mí como el gran sauce
de la melancolía
a las hondas lagunas del silencio;
te inclinabas a mí
de mármol del orgullo,
minada por un monstruo de tristeza,
a la hermana solemne de su sombra?
te inclinabas a mí como si fuera
mi cuerpo la inicial de tu destino
en la página oscura de mi lecho;
te inclinabas a mí como al milagro
de una ventana abierta al más allá

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
apuntada entre zarzas de pestañas,
al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
glisando entre los riscos de la sombra
¡a la estatua de lirios de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más?y tanto,
y tanto te inclinaste,
que mis flores eróticas son dobles,
y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida?

Yo esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico; un abrazo
de cuatro brazos que la gloria viste
de fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
cuatro raíces de una raza nueva.

Y esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico?
¡y cuando
te abrí los ojos como un alma, y vi
que te hacías hacia atrás y te envolvías
en yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!

Delmira Agustini, los cálices vacíos

21.5.05


abrochate bien que hace frío

14.5.05

de lejos no se ve

11.5.05



el morro de jagger gana por afano

7.5.05

lo que sigue lo encontré visitando este blog pero no sé linkear un post aislado, así que lo copio:

Para algo se inventaron los bolsillos
Cuando uno lleva algo encima durante demasiado tiempo, el peso se torna leve y natural como el de una sombra y, un día, ya no se sabe bien dónde se apoya la carga: si en la espalda, si sobre los hombros, si es lo que vence los párpados cada noche. Todo el cuerpo es sospechoso y víctima de lo que lo ha colmado, de lo que se ha hecho en él. Entonces, uno teme arrancarse un brazo o la piel en el intento de librarse.
Como dice Yourcenar: el corazón es asunto de carniceros.
la otra mitad

medianoche de sábado y una visita pactada apenas un par de horas antes. con ella nos vemos cada tanto pero siempre es una alegría y el contacto nunca se interrumpe del todo porque nos leemos, somos de blogs del mismo barrio.
la idea era no quedarnos en mi casa así que cuando sonó el portero bajé. mi look era más que deportivo: la mismísima pilcha con la que había ido al gimnasio a la tarde: zapatillas, mi pantaloncito de lycra a cudros con botamangas anchas -no muy deportivo, lo sé y me divierte- y una musculosa vieja. la noche estaba hermosa y lo primero que me dijo fue
- damaris, viste la luna?
- no
- bueno, está impresionante, la vine siguiendo por juan b justo, dale, vamos a buscarla.
y así fue como agarramos la juanbe en busca de la luna que, muy fémina ella, se hacía rogar y tardaba en hacerse ver. menos mal que luc maneja bien, porque ella miraba a ambos lados igual que yo y arriba y adelante y de vuelta a los lados en los espacios que los malditos edificios nos dejaban libres...hasta que al fin la vimos. frenada y marcha atrás para enfilar a una mejor ubicación.
estacionó en una esquina despejada con casas bajas donde el cielo era el único telón del espectáculo nocturno que la luna ofrecía generosamente a quien quisiera verlo: la mitad de una ostia gigantesca, una enorme moneda de nácar que algún dios trasnochado deslizaba por una ranura del cielo (¿parte de un plan de ahorro previo para unas futuras vacaciones en la tierra?), con un toque punk y más enigmática que de costumbre por causa de unos tenues manchones negros con que algunas nubes maquillaban su blanquísimo rostro, y la hendidura perfecta, el tajo por donde se asomaba la media concha de la luna, esa que ampararía nuestra conversación yegual por las suguientes cuatro horas, la misma que una vez en mi casa, café de por medio y ya fuera de nuestro campo visual, seguía dándonos letra y potenciando los efectos de la humareda por mí desatada de tanto en tanto, la cartógrafa del mapa de todos lo territorios que con nuestra charla recorrimos esa noche, la responsable de algunos accesos de risa que nos doblaron al medio, la anfitriona ideal para un encuentro de mujeres.

6.5.05

el tipo con el pito mais grande do mundo
es tan pero tan rápido para los negocios que sus amigos comentan de él:
es capaz de tomarle la temperatura rectal a una liebre

5.5.05

cayó el número 3 de al qaeda, los paquistaníes lo atraparon en la frontera.
cada vez que capturan a algún dirigente guerrillero importante, una de esas figuritas difíciles por las que los coleccionistas de interpol pagan fortuna, cada vez que cae uno tengo el mismo pensamiento (independientemente de que comparata o no los métodos o ideología, así se trate de un miembro de la eta, el ira, al qaeda o las farc colombianas).
me imagino al tipo, casi siempre son tipos, en el momento en que yo estoy leyendo la noticia. miro la foto de su cara en el diario y pienso: sus rasgos, a esta altura, ya no deben ser los mismos que los que estoy viendo, sino otros. en el mejor de los casos, debe estar todo roto y deformado por los golpes. en manos enemigas, geográficamente localizado, despiadadamente solo entre los miles de latidos de su organización.
la tortura no es novedad, ocurre todo el tiempo y en ámbitos diversos, pero ante la caza de cualquier dirigente guerrillero, la idea se corporiza, se fija en un punto delimitado por coordenadas reales, un aquí y ahora del que es difícil escapar a pesar de que las distancias nos guarden: esa cara es todas las caras.

3.5.05

Género

Desde un tiepo antiguo hasta hoy,
cuando un hombre me toma de la mano,
saltan dos recuerdos guareciendo
la secreta alegría de mi sangre:
la pelvis de la mujer es más ancha que la del hombre,
en función de la maternidad.
El Osvaldo Bonitao está saltando el muro de doña Gleides.
La primera, la saqué de un libro de anatomía,
la segunda, de un cuchicheo de María Vilma.
¡Oh! ¿por tan poco me incendiaba?
Yo estoy hecha de paja,
¿mujer que los griegos despreciarían?
Yo soy de barro y loca.
Soy barroca

Adelia Prado, El corazón disparado

1.5.05



esta jaula de oro
no es prisión, es otra cosa
es el lugar donde el alma
de la fiera
reposa